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martes, 20 de abril de 2010

Porque Dormimos?





Hay varias formas de abordar esta pregunta, pero quizás la "más 

correcta" sea decir que dormimos porque la Tierra gira en torno a su eje. 

En efecto, la vida evolucionó en este planeta, que tiene como característica notable el cambiar drásticamente entre la noche y el día. A lo largo de la evolución cada especie debió especializarse para realizar su actividad en el día (por ejemplo: nosotros, los seres humanos, que dependemos principalmente de la visión) o en la noche (por ejemplo: los hamsters, que dependen principalmente del oído y olfato). 

Desde este punto de vista, el sueño produce una inmovilidad forzada que confina a quien duerme a un lugar protegido (sea durante la noche en el caso de nosotros o durante el día en el de los hámsters). 



Sin embargo, aunque actualmente podemos contar con luz permanente, igual necesitamos dormir. Esto se debe en parte a que tenemos un reloj biológico que en la noche, aunque esté iluminado, nos dice que es hora de dormir y en el día que debemos estar despiertos. Pero también se debe en una parte muy importante a que hay funciones indispensables para nuestro cerebro y organismo que sólo se pueden cumplir durante el sueño, lo cual hace que necesitemos imperiosamente dormir. 

Esto no deja de ser curioso: todos sabemos que estar relajado, tendido, sin pensar ni hacer nada no es lo mismo que dormir. Hay funciones que sólo se pueden cumplir durante el sueño, por lo que necesitamos imperiosamente dormir. Sólo después de dormir bien nos sentimos repuestos y restaurados, física y mentalmente aptos para desenvolvernos en el día. 

Más aun, dentro del dormir alternan dos estados. Uno es el REM o MOR, que es donde se generan los sueños y se caracteriza por una actividad cerebral muy intensa y movimientos rápidos de los ojos. El otro es el NOREM o NOMOR, en el que se cumple la función restauradora. Pues bien, ambos estados resultan necesarios. Esto puede demostrarse registrando la actividad del cerebro de una persona durante el sueño para saber en cuál estado se encuentra y despertarla selectivamente cuando pasa a uno de esos dos estados. Al hacer eso, cuando después se le permite volver a dormir, la persona recupera selectivamente el estado del cual se le privó. 



Esta entonces constituye una segunda manera de entender la pregunta "por qué dormimos", en el sentido de por qué necesitamos dormir. Por último, la pregunta se puede entender de una tercera manera: qué es lo que nos hace dormir, o pasar rápidamente de la vigilia al sueño y, dentro del dormir, alternar entre los dos estados. Esta parte hace referencia a la distinta forma como funciona el cerebro cuando está despierto y cuando está en cada uno de los dos estados del dormir. Especialmente hace referencia al hecho de que hay áreas bien localizadas en el cerebro que están estratégicamente conectadas para orquestar al conjunto del encéfalo y del organismo en cada uno de los estados. 

Nótese que estas dos últimas formas de entender la pregunta pueden aplicarse a muchas otras conductas instintivas. Por ejemplo, podemos preguntarnos por qué comemos entendiéndolo como para qué necesitamos comer o como qué es lo que ocurre en nuestro organismo y cerebro que hace que nos dé hambre. 

Fuente:
http://www.explora.cl/exec/cyt/preg_cientif/ficha.e3?id=28 

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